Este es título elegido para la exposición que en Homenaje al que fuera secretario de José Mª de Cossío se muestra desde primeros de Agosto en la Casona de Tudanca
Las palabras en verso o prosa, en charlas o mítines, de amor o de guerra, son una de las constantes en la vida de Miguel Hernández. Su vida personal y profesional está marcada por ellas.
Las cartas que Miguel Hernández escribiera a José Mª de Cossío a lo largo de los convulsos años finales de la II República, durante la guerra civil y en sus estancias en prisión, nos acercan al poeta, pero sobre todo al ser humano, lo que nos permite entender mucho mejor sus textos.
Las dedicatorias de sus libros impresos, los textos mecanografiados, junto con las cartas nos acercan a Miguel, pero las ediciones posteriores a su muerte, los estudios y biografías y sobre todo la existencia de las páginas “salvadas” de El Hombre acecha o los versos manuscritos por José Mª de Cossío, para que Miguel pudiera formar parte de su Cancionero, nos dan una muestra de la valoración, que más allá de la amistad, Cossío tenía de la obra del poeta oriolano.
La colección relativa a Miguel Hernández en la Casona, sin duda, merece una parada en nuestro camino y un tiempo para la reflexión.
Amistad y Literatura, bien pudiera ser el lema de esta muestra, como, sin duda lo es, de este museo singular. Podemos recordar que Miguel se encuentra en la Casona en compañía de otros grandes autores, de aquellos a los que él recordó en su poema “Llamo a los poetas”.
Visitar Tudanca y su Casona tiene ahora un aliciente especial, a mediados de Septiembre algunas de las piezas ahora mostradas viajarán a Madrid, para formar parte de la Exposición del Centenario que organiza la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), el resto permanecerá a la vista de nuestros visitantes hasta el final de la temporada.