Durante el mes de julio el Metcan destaca como pieza del mes un humilladero situada en la parte izquierda de la entrada del jardín. Se trata de un pequeño edificio en piedra, de planta rectangular con cubierta de también de piedra, a dos aguas, abierto completamente por uno de los lados del hastial, en el que se sitúa la entrada bajo un arco de medio punto.
El interior es abovedado y alberga una pequeña capilla con nervios en la techumbre.
Estas construcciones fueron muy populares en los caminos de Cantabria. Fue trasladado piedra a piedra desde La Hoz de Santa Lucía (Mazcuerras). A su clara significación religiosa de carácter devocional y rogativo, se une otra utilidad más práctica: guarecerse de la lluvia, de ahí que se denominen también “asubiaderos”.
En su espacio interior, dividido por una verja artística de hierro fundido, encontramos “Los Santucos de las ánimas”: un bellísimo conjunto escultórico popular en piedra del siglo XVIII procedente de Viérnoles (Torrelavega).

La escena representa un Calvario: Cristo crucificado flanqueado por La Virgen y San Juan. En la parte inferior de la cruz se sitúa una calavera con dos tibias cruzadas, que simboliza el triunfo de Cristo sobre la muerte; en el pedestal aparece la figura de San Francisco ofreciendo el cordón de su hábito a las ánimas del purgatorio.
Dimensiones: 405x 416 cm.
Técnica: arquitectura y escultura en piedra
Fecha de ingreso en el Metcan: 1966