EL PARQUE:
Por
una antigua portalada que sustenta el escudo de armas de los Velarde
se ingresa a un amplio parque poblado de árboles autóctonos
y de especies de jardinería urbana que armonizan admirablemente
con un interesante conjunto de construcciones etnográficas
que – sin entrar en el debate de su descontextualización-
configura un sugestivo museo al aire libre. Se trata de un hórreo
procedente de la localidad lebaniega de Pido (Camaleño); de
una socarreña de similar factura a la que ya existía
en la casona solariega antes de su reconstrucción, y de un
humilladero, originario de Mazcuerras, que cobija un precioso grupo
de esculturas populares (Santucos de la Pasión)
procedentes de Viérnoles del siglo XVIII. En 1998 y 2001 se
instalan en el parque dos nuevos espacios expositivos a modo de socarreñas
acristaladas para organizar pequeñas exposiciones
temporales. Dominando el parque se encuentra la casona, el contenedor
principal del museo, donde se exhibe el núcleo de sus fondos.
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